26 oct. 2011

Cuando en tardes

 
Jack Vettriano


Cuando en tardes que sobran las palabras y el día
sólo somos tú y yo,cada cual con su espera
y sin embargo atados en la misma carrera,
en el afán de luz,en la oscura alegría;

cuando nada se entiende sino en tu compañía
que le pone a los pasos un eco de bandera,
cuando ya todo el sueño se curva en tu cadera
y sólo en ella crecen velas,barcos,bahía;

cuando un día se sabe que pueda ser distinto
y se enciende la vida mientras amas y mueres,
cuando nada es distinto pero todo se evoca;

cuando se pide a un cuerpo la luz de un laberinto
y naufragan los días sin saber ni quién eres
y me pides silencio con un dedo en la boca.

Javier Egea

10 comentarios:

madison dijo...

Oh Felipe, qué maravilla, no recordaba este poema.
Qué magnífico era, es, Egea.
Un beso

Genín dijo...

Que torpe soy amigo, a mi me da la impresión de un poema inconcluso, y me pregunto, ¿Y cuando todo eso pasa, que?
Salud

Winnie0 dijo...

Buenísimo Felipe!!!!

RGAlmazán dijo...

¡Vaya soneto! Magnífico poema de amor. No lo conocía y me ha gustado mucho.

Salud y República

tecla dijo...

Bellísimo poema para una tarde de otoño.
En el fondo eres todo un romántico.
Me alegro mucho de estar contigo.

orthos62 dijo...

La verdad es que no conocia este poema y me ha gustado un monton con ese aire de nostalgia y melancolia que da el otoño.
un abrazo de saborescompartidos

Dilaida dijo...

Es un soneto precioso, un soneto de amor. Me gusta
Bicos

soylauraO dijo...

Belleza y paz, eso despertó mi aquí ahora este poema.

http://enfugayremolino.blogspot.com

xurxo dijo...

Ray Charles, otro gran poeta y una gran mujer ;)

Un abrazo.

Dean dijo...

Tres enormes beldades, cuadro, poema y melodía, y un gusto excelente de quien los ha traido.
Un saludo.