4 sept. 2011

Es tan raro el amor por uno mismo

Brassaï


Sigo en la oscuridad sin rostro.Sufre
el niño solitario que palpita en mis ojos,
perdido en la espiral de la congoja.
Él nada pide,escucha un porvenir desnudo.
Está oscuro y ausente y ya no me sonríe.
No sé cómo inducirlo a la alegría
Con mis lágrimas calla y no puede dormir.

Parte soy de la niebla que no me ama.
Un latido delgado me anuda a lo que vivo,
ya no sabe si soy lo que aún soy
o soy lo que me niega tercamente.
Es tan raro el amor por uno mismo
que en su frontera tiembla con su envés
y a veces se intercambia o se suprime.
¿Cómo entender entonces la súbita piedad,
la sinrazón de un odio que a veces se conmueve
mostrándome su helada transparencia?

Justo Jorge Padrón

15 comentarios:

La Zarzamora dijo...

Qué bella imagen del Pont Neuf para ilustrar esa oscuridad sin rostro, ese vacío que se mece en las sombras acompasado por Mahler.

Perfecto triángulo.

Besos, mi querido manchego.

Ciberculturalia dijo...

No podías haber encontrado mejor música para tan bellísimo poema. Precioso triangulo con la imagen.
Un beso

Haia dijo...

Querido poeta hoy me siento tal y como describes tu poema.
Que hacer para proteger la niña que llevo en mí
Gracias es super bueno de corazón.
Los poemas necesitan amantes de los propios poemas
Besos. Haia

RGAlmazán dijo...

Leer el poema, al tiempo que se escucha a Mahler y se mira la fotografía, es de una tristeza reposada y tranquila. Has conseguido tranmitir sentimiento por los tres vértices del triángulo.

Salud y República

Karras dijo...

Para componer estos versos se necesita ser niño pero niño maduro y la mezcla ofrece la belleza de el mismo poema. Un abrazo.

Antonio Rodriguez dijo...

Como sabes que no entiendo de poesía, me quedo con lafotografía y con Mahler.
Un abrazo.

Carla dijo...

A veces es dificil entenderse uno mismo.

Besos.

Genín dijo...

Mientras leía, me he sentido húmedo y frio, sin saber porqué.
Besitos y salud

Winnie0 dijo...

me gusta querido Felipe....Un beso de regreso

Túconmigo dijo...

Tristeza tanto en el poema como en la música, pero esa tristeza serena que calma el ánimo. Y belleza, mucha belleza.

Gracias, Felipe

soylauraO dijo...

No es raro el Amor por uno mismo, somos el único ser que habrá de acompañarnos toda la vida sin protestar y con certeza que lo hará.
Lo raro es que condenemos al olvido y al desamparo a nuestro natural, maravilloso, hermoso Niño Interior, que somos cada uno de nosotros.
No le suelte la mano, él siempre está esperándonos.
http://enfugayremolino.blogspot.com/

Adrián J. Messina dijo...

¿Será necesario sentir la inocencia de aquella infancia para encontrar lo que no vislumbramos de maduros?
Eso parece dejarme reflexionarme este maravilloso poema en conjunto con la bella imagen y el espectacular tema.
Un abrazo.

Lembranza dijo...

Hermoso poema Felipe, muchas veces solo en los momentos en los que nos sentimos niños, dejamos asomar la tristeza que nos habita.
La fotografía es una autentica delicia. Un abrazo

Karras dijo...

Hola de nuevo, mi blog no se actualiza en los vuestros pero sigo publicando.

Lakacerola dijo...

Lo mismo que Antonio Rodriguez, lo mismo...
El puente de la fotografía es muy parecido al puente romano de Ourense.
Un abrazo.