21 oct. 2011

el infierno verdadero

Berni


Entre las 5 y las 7,
cada día,
ves a un compañero caer.
No pueden cambiar lo que pasó.
El compañero cae,
y ni la mueca de dolor se le puede apagar,
ni el nombre,
o rostros,
o sueños,
con los que el compañero cortaba la tristeza
con su tijera de oro,
separaba,
a la orilla de un hombre,
o una mujer.
Le juntaba todo el sufrimiento
para sentarlo en su corazón
debajito de un árbol
El mundo llora pidiendo comida
Tanto dolor tiene en la boca
Es dolor que necesita porvenir
El compañero cambiaba al mundo
y le ponía pañales de horizonte.
Ahora,lo ves morir,
cada día.
Pensás que así vive.
Que anda arrastrando
un pedazo de cielo
con las sombras del alba,
donde,entre las 5 y las 7,
cada día,
vuelve a caer,tapado de infinito

Juan Gelman

Escena de Novecento

10 comentarios:

La Zarzamora dijo...

Aquí te dejo otro...

Allí

Nadie te enseña nada.
Nadie te enseña a ser vaca.
Nadie te enseña a volar en el espanto.
Mataron a miles de compañeros y nadie te enseña
a hacerlos de nuevo.
¿Cómo hago,
cómo hago yo?
¿hay que romper la memoria para que se vacíe
/como un vaso roto?
Me consuelo estúpidamente.
Miro navegar rostros en mi sangre y me digo
que no murieron aún.
Pero mueren aún
Y yo mismo, ¿qué hago mirando cada rostro?
¿Me muero en ellos cada vez?
En alguna telita del futuro habrán escrito /sus nombres.
Pero la verdad es que están muertos,
amortajados por la incomprensión.
Alzan sueños sin método
contra la vida chiquita.

Gelman

Besos, mi querido manchego.
Ya te estaba echando de menos ;-)

Eastriver dijo...

Gelman es uno de los grandes... una voz comprometida. Muy bueno ese "tapado de infinito": suele suceder, por desgracia.

José Alfonso. dijo...

Difundí el mensaje que me enviaste (las cuentas de CM) a través de varias listas de aproximadamente 4.800 direcciones de e-mail, listas propiedad de I.R., en mi poder aún, mientras se resuelve el conflicto que bien conoces.

Un abrazo, Felipe.

RGAlmazán dijo...

Magnífico Gelman, muy bueno Berni, y qué decir de Novecento. Triangulo perfecto.

Salud y República

xurxo dijo...

Qué trío para comprender!

Un abrazo.

Genín dijo...

Jodidamente triste...
Salud

Mariela Marianetti dijo...

Realmente conmovedor poema el de Gelman ( y el agregado por Zarzamora, También). Gracias por compartir, felipe.

Túconmigo dijo...

Cuando el dolor ajeno se hace también nuestro. Así debería ser siempre y en todos.

Novecento es una de mis películas referentes.

Un fuerte abrazo, querido Felipe

Adrián J. Messina dijo...

Inevitable sentir ese dolor y tristeza como nuestro, palabras sabias.

Un abrazo.

Camino a Gaia dijo...

Cuando se ha ido,
cuando descubres un vacío de hermano
y una lágrima pierde
sus esquirlas brillantes
en una senda de caracol triste,
entonces pides el don de la belleza
para que tus palabras
recojan la dignidad de su sangre.