6 feb. 2011

PRESENCIA

Leonid Afremov

¿Qué va a quedar de mí cuando me muera
sino esta llave ilesa de agonía,
estas pocas palabras con que el día,
dejó cenizas de su sombra fiera?

¿Qué va a quedar de mí cuando me hiera
esa daga final? Acaso mía
será la noche fúnebre y vacía
que vuelva a ser de pronto primavera.

No quedará el trabajo, ni la pena
de creer y de amar. El tiempo abierto,
semejante a los mares y al desierto,

ha de borrar de la confusa arena
todo lo que me salva o encadena.
Más si alguien vive yo estaré despierto.


Presencia/José Emilio Pacheco


Gustav Mahler*

21 comentarios:

macgo dijo...

Eso me he planteado muchas veces y la conclusión a la que he llegado no es la misma. Otra vez has dado en el clavo componiendo la entrada. Buen domingo, Felipe

Winnie0 dijo...

Maravillosa combinación de cuadro , poema y música Felipe. Buenísimo para empezar bien un domingo Besos

m.eugènia creus-piqué dijo...

Como siempre fantástico el poema y el cuadro, feliz domingo Felipe.

Txema dijo...

Que tengas un feliz domingo, si te dejan.

saludos

Ciberculturalia dijo...

Cuánta verdad contada de forma admirable.
El cuadro de Afremov, una maravilla.
Y qué decirte de Mahler.
Conjunto magnífico para iniciar el domingo.
Un gran beso

Túconmigo dijo...

Una triste reflexión para comenzar un domingo soleado como éste. Me quedo con el último verso: "mas si alguien vive yo estaré vivo". Y ahora vamos a vivir, intensamente.

Un abrazo enorme, Felipe. Y, como siempre, gracias

mariajesusparadela dijo...

No moriremos mientras alguien viva, si alguiennos recuerda. Y seremos (tu al menos lo serás si los versos que nos vas dejando son ciertos), polvo enamorado.
Buena semana.

irene rios perez dijo...

Precioso.Un profunda reflexión.Es para volver a leer detenidamente cada linea.
La pintura es de un artistas que me encanta.
Enhorabuena.

OZNA-OZNA dijo...

esta asturiana te da las gracias por deleitarnos los sentidos con la belleza que nos aportas y te manda un besin muy grande.

RGAlmazán dijo...

Buena poesía, magnífico cuatro y música relajante. Una combinación apropiada.

Salud y República

La Zarzamora dijo...

Ese Adagietto es una de mis melodías fetiches. La asocio a la muerte, a la película Muerte en Venecia, a la soledad con la que en última instancia todos nos encontramos, así, cara a cara, solos frente a ella, con ella y en fin para ella, pues para eso nacemos.
Besos, querido Felipe.

buda dijo...

Que bonito Felipe,pero que triste tambien.

Un besico y feliz domingo

stella dijo...

Seremos aquello que deje nuestro huella, viviremos en el recuerdo y más allá
seguiremos....
Preciosa entrada
Un abrazo
Stella

SOLO DE INTERES dijo...

Es tan real, que te llega al alma, me encanta, un abrazo

iglesiasoviedo dijo...

Mientras estemos en el recuerdo de alguien no habremos muerto, nuestro paso por esta vida habrá servido para algo. Un abrazo.

xurxo dijo...

Nada le debo a la vida,
nada le debo al amor:
aquélla me dio amargura
y el amor, una traición.

Como abrazado a un rencor de Rossi y Podestá

Tu entrada tiene un espíritu tanguero y me ha hecho recordar este clásico.

Un abrazo.

Dilaida dijo...

Estupendo como siempre Felipe.
Bicos

ana dijo...

mejor no pensar en eso aunque a vecez reconozco que es inevitable, de todas formas, nada podemos hacer, ¿dónde iremos a parar? ¿quién lo sabe?

besitos

Genín dijo...

Si, al final, nada queda...
Salud

Juan Carlos López dijo...

Ah, Felipe, el anterior Cervantes que tan poco conocemos golpeándonos con su soneto con ayuda de Mahler. Uf.

belijerez dijo...

Mirada bella la de su perspectiva.

Gracias por cooperar.