30 ene. 2011

La cola infinita

 
Philip Evergood


cuando los pobres alumbran se instalan
con su pañal y su hambre en la cola
en espirales que circundan este reino,
amontonados aúllan en cada meridiano
con sus cucharas trágicas como viudas de guerra,
apenas un pobre masca las hierbas
tras suyo aparece otro pobre de bruces
sobre el mundo y devora las raíces
y tras de él otro más se consuela los dientes
con el terrón del planeta en carne viva,
soy una crucifixión multiplicada detrás mío al infinito,
el último que apague las galaxias


Deep Purple/black night

21 comentarios:

Anacanta dijo...

El día que los pobres
se sacudan sus parásitos,
rompan la baraja de un juego
con las cartas marcadas
el mundo conocerá una nueva era.

Amelia Díaz dijo...

Ufff...menudo poema más impactante, Felipe. Y lo malo es que es terriblemente real.

Un beso enorme y cariñoso.

buda dijo...

Y cada día son más los que se unen a esa fila.

Un besico Felipe y feliz domingo

La Zarzamora dijo...

Y por desgracia esa cola no tiene fin y va a ir en aumento.
Menuda marcha le has puesto a la música ;) Qué de recuerdos !
Pasa un buen domingo, querido Felipe.

Túconmigo dijo...

Uf, este poema añade más tristeza a mi, ya triste de antemano, día de hoy.

Un abrazo

Juan Carlos López dijo...

Uf. Conocía a Huasi más como ensayista o articulista (por ahí he de tener algún número de la Nueva Estafeta, en la que colaboró un tiempo).

El poema es tremendo, aun con las incorrecciones gramaticales que contiene.

A su lado, Deep Purple suenan hasta claritos.

Lakacerola dijo...

Me has sorprendido con Deep Purple...por lo demás, entre el auge de la especulación con los alimentos y algo que oí hace no mucho instando a que comiéramos insectos porque escasearán los alimentos, me está dando yuyu. A lo mejor no tiene nada que ver con el poema que has puesto, pero te pido perdón, ya sabes que la poesía y la metáfora no es mi fuerte.
Buen domingo.

Genín dijo...

Si, desgraciadamente, la realidad supera a la ficción, en este caso a la poesía...
Salud

VolVoreta dijo...

...el último que apague las galaxias. Metáfora potente donde las haya...Triste realidad.

Te dejo un beso, Felipe.

severino el sordo dijo...

Esa fila se empezo a formar a principio de los tiempos y dudo que nosotros dejemos de verla,poema impactante el que traes,un saludo.

Ciberculturalia dijo...

Durísimo poema. Pero señala la realidad tal y como la conocemos, no?
Besos

RGAlmazán dijo...

Un poema tremendo. Viene al pelo en tiempos de crisis. Es una realidad que nos rodea y que necesitamos denunciar constantemente.

Salud y República

Txema dijo...

Algún día se levantarán los pobres y temblarán los ricos. Y nadie tendrá piedad de ellos.

saludos

ARO dijo...

Poema triste, acorde con el cuadro que nos has colgado hoy. ¿Llegará el día en que las cosas no sean así?

tecla dijo...

Hermoso poema de ternura y amor entrañable hacia aquellos que habitan los cajeros automáticos en las noches del frío.
Creo que faltan muchos siglos aún, para dejar de verlos. Pero al final se hará la luz. Ya lo verás Felipe. Verás como lo vemos.

Dilaida dijo...

Un poema muy duro pero a la vez muy real.
Bicos

SOLO DE INTERES dijo...

Lo desconocia completamente, me dejo erizada y evoque la revolución francesa. Un fuerte abrazo y una genial semana

Juan Pardo dijo...

El poema muestra la pobreza de los desempleados y la miseria de quienes han provocado esa situación. Y la pintura no está lejos de la imagen de alguno de nuestros parques, con corros de gente sin nada que hacer en todo el día entorno a un banco. Las situaciones se repiten, creyéndonos un país rico, nos extrañamos de volver a ver coches y perros abandonados, y gente buscando en la basura. No hace tanto que en este país en vez de parques había solares.
Salutacions.

Nieves LM dijo...

duro el poema, eh?

stella dijo...

Poema social, triste pero real, te felicito porque hemos de tener siempre presente los que por algúna razón se siente desfavorecidos
Un abrazo
Stella

Carmela dijo...

"Con el terrón del planeta en carne viva".Así es.
Doloroso pero real.
Posiblemente sean cada vez más : los desposeídos de la tierra.