Ello también podría hacerse extensivo cuando creemos que nadie nos oye y damos rienda suelta a lo que pensamos en un ataque de sinceridad.
A la condesa le ha ocurrido hoy algo parecido cuando en un acto en el Camino de Santiago,en Becerril de la Sierra,mientras hablaba con su vicepresidente y su consejera de Medio Ambiente soltó esta parrafada:"Yo creo que hemos tenido una inmensa suerte de poder darle un puesto a IU quitándoselo al hijoputa".
La condesa no reparó en que los micrófonos pulularan por allí y recogiesen este singular testimonio.
Cuando la condesa se ha dado cuenta de que había sido pillada en tan singular comentario rápidamente ha declarado que no se estaba refiriendo a Gallardón.
Y es que como las armas,a veces, los micrófonos también los carga el diablo.
Por cierto,quién será el hijoputa si la condesa dice que no es Gallardón?







