3 nov. 2010

INDESEABLE


Vendedora de Flores/Diego Rivera

No me deja pasar el guardia.
He traspasado el límite de edad.
Provengo de un país que ya no existe.
Mis papeles no están en orden.
Me falta un sello.
Necesito otra firma.
No hablo el idioma.
No tengo cuenta en el banco.
Reprobé el examen de admisión.
Cancelaron mi puesto en la gran fábrica.
Me desemplearon hoy y para siempre.
Carezco por completo de influencias.
Llevo aquí en este mundo largo tiempo.
Y nuestros amos dicen que ya es hora
de callarme y hundirme en la basura.

(Indeseable/José Emilio Pacheco)

Leon Gieco

20 comentarios:

Winnie0 dijo...

Qué triste es recinir un NO tras otro...Besos Felipe

Lia dijo...

Wenas. Un poema muy duro, especialmente ese último verso.

Saludos.

Amelia Díaz dijo...

Vaya...hoy todos necesitamos es PALABRA que yo estoy buscando...

Hay que hacer algo YA.

Besos enormes, Felipe.

Nieves LM dijo...

Que desesperación.

RGAlmazán dijo...

Un poema real como la vida de un inmigrante. Y muy bien acompañado forma en ese triángulo iberoamericano.

Salud y República

7 letras dijo...

Preciosa pintura de Diego (uno de mis preferidos) para un triste poema en el que la realidad se refleja tal y como es, sin adornos ni metáforas que la empañen.

Buena composición imagen y texto... a algunas personas pareciera que solamente les queda ponerse de rodillas para pedir ayuda o para ofrecer lo poco que tienen a cambio de auxilio.

Así son las cosas por desgracia.

Un abrazo, Felipe.

Dilaida dijo...

Un magnífico triangulo, la "Vendedora de flores" de Diego Rivera es mgnífico, es uno de los cuadros que más me atrae del pintor.
Bicos

mariajesusparadela dijo...

duro triángulo. Pero ese cuadro en que la belleza de las flores y la dura vida de esa mujer se juntan, es de un impacto que me deja muda.
¿muda?

La Zarzamora dijo...

Siempre me gustó Pacheco. Me alegré muchísimo cuando le dieron el Cervantes.
En México, las celebraciones por el día de los Muertos se tintaron de sangre. Y los muros de la ignorancia y la intolerancia no dejan de crecer, ladrillo a ladrillo, frente a la indiferencia de todo este mundo que nos rodea.

Besos, Felipe.

Mariela Marianetti dijo...

Un poema que resume la vida de un ser trabajador y las injusticias a las que, permanentemente, se vé expuesto.

Gracias por compartirlo Felipe.

Un cordial saludo

Laura dijo...

Indeseables, descartables, invisibles, ejército de nadies...Cuánta locura en este mundo!

María dijo...

Tanta tristeza y tanta verdad en unas pocas rimas.

Saludos

Lakacerola dijo...

Estos días llegó a un centro de salud una persona pidiendo cita con el médico para pedirle un informe de su salud para llevarlo a Cáritas y pedir la comida apropiada a su enfermedad.
Se me cayó el alma a los pies.
Un abrazo.

Genín dijo...

Que triste realidad la que pone de manifiesto el poema...
Salud

Isabel C dijo...

No comment

Dean dijo...

Poema triste y real, más real de lo que yo quisiera y más triste de lo que alcanzo a imaginar.
Un saludo.

Bichita23 dijo...

Felipe, gracias por tú paso, por mi blog excelente entrada.
Es una constante y un problema álgido el que tratas,quienes buscan un mundo mejor parádogicamente se encuentran sin Derechos,un sueño una utopía un mundo sin fronteras sin ciudadanos de primera ni de segunda, una constante en nuestro devenir, dolor, angustia e impotencia,esperanzas rotas y una sociedad que la mayoría de las veces considera parea a los hermanos que salen de su país a buscar un mejor destino bajo la premisa que me están quitando lo que me corresponde, el humanismo no tiene asidero, la conciencia vacía,el individualismo un fin, el dolor hace eco en mi interior... un abrazo

xurxo dijo...

Este mundo sí que es un valle de lágrimas! Que grande León!

Un abrazo.

David Pardo dijo...

Dura y melancólica vida del inmigrante, y como dicen en un comentario mas arriba, demoledora la última frase.

Abrazos

Diana Puig dijo...

Son palabras que reflejan perfectamente los sentimientos de aquellos...que olvidamos por habernos acostumbrado a ellos.

didi.